domingo, 1 de enero de 2023

Los tres castigos chinos

 

Los tres castigos chinos

Fang Shu llega una noche a una posada del reino de Qi y pregunta al dueño si tiene cuarto para pasar la noche. El dueño, un anciano de 120 años, le
responde que sólo tiene un cuarto libre, en el tercer piso junto al cuarto de
su hija, y se lo ofrece, no sin antes advertirle que si se acercaba a su
hija, la bella Shan Li, le aplicaría los tres castigos chinos. Fang Shu le
aseguró que no pasaría nada y aceptó el cuarto. A la hora de la cena, bajó
por la escalera una chinita de unos 16 años de edad, muy guapa y sensual. Era Shan Li. Durante toda la cena la bella hija del posadero no dejó de mirar a Fang Shu y éste no podía dejar de pensar en la amenaza del
anciano.

Por la noche, Shan Li se presentó en el cuarto de Fang Shu. Éste, pese a las recomendaciones del hospedero, no pudo resistir la tentación. Después de holgar juntos durante una hora, Shan Li se retiró a sus aposentos y Fang Shu se quedó plácidamente dormido.

Al despertar, Fang Shu notó cierta opresión en el pecho y, sorprendido, descubrió que tenía una roca de gran tamaño encima. La roca tenía adjunto un papel que decía: "Plimel castigo chino: loca encima de cuelpo". Fang Shu consideró que si eso era lo peor que podía hacerle el pobre anciano, no iba a haber mayores problemas. Fang Shu se levantó, cargó con la roca y la tiró por la ventana. Al tirar la roca por la ventana vió que había otra nota pegada en el marco que, en letras perfectamente legibles, decía: "Segundo castigo chino: loca amalada a huevo delecho".

Fang Shu, al ver que la cuerda ya estaba llegando al punto en que más se estiraría, no se lo pensó dos veces y se tiró por la ventana. Mejor un par
de huesos rotos que un huevo menos, convino. Ya en plena caída, Fang Shu vio un gran cartel sobre el suelo del patio que decía: "Telcer castigo chino:
huevo izquieldo amalado a pata de cama".

jueves, 15 de diciembre de 2022

El último Mesías

 

El último Mesías

En "El último Mesías" de Zapffe, la figura titular aparece al final y hace el siguiente pronunciamiento burlonamente socrático y bíblicamente paródico: «Conoceos a vosotros mismos: sed infértiles y dejad la tierra en silencio tras vuestra paso». Según imagina Zapffe la escena, las palabras del último Mesías no serán bien recibidas: «y cuando hubo hablado, todos se abalanzaron en tropel sobre él, encabezados por los fabricantes de chupetes y las comadronas, y le enterraron en la uñas de sus dedos». Semánticamente hablando, el último Mesías no es un mesías, porque no salva a nadie y es borrado de la memoria humana por un grupo vigilante cuyos cabecillas son «los fabricantes de chupetes y las comadronas». Por otra parte, una resurrección parece lo menos probable en el futuro del último Mesías.

(Ligotti, Thomas, La conspiración contra la especie humana)

lunes, 21 de noviembre de 2022

Salteado de curiosidades pseudoludoliterariolingüísticas XXXI

 

Salteado de curiosidades

pseudoludoliterariolingüísticas

XXXI

 

¨ Gramática pesada

Refiere Umberto Eco esta fábula singular: “Tres profesores estaban sentados, consultando sobre cómo perfeccionar el idioma de su país. El primer proyecto era abreviar el discurso reduciendo los polisílabos a una sílaba y eliminando verbos y adjetivos, porque en realidad todas las cosas que pueden imaginarse no son sino nombres. El otro proyecto era un esquema para suprimir completa y absoluta­mente todas las palabras; y esto se recomendaba encarecidamente como un gran beneficio desde el punto de vista de la salud y la brevedad, pues es evidente que cada palabra que hablamos significa en cierta medida la disminu­ción de los pulmones por desgaste, y por tanto contribuye a acortar nues­tra vida. Se ofrecía por tanto una solución, y era que, como las palabras son sólo nombres de cosas, sería más práctico que todos los hombres llevaran encima las cosas que necesitaran para expresar concretamente aquello de lo que tuvieran que hablar”.

jueves, 27 de octubre de 2022

Salteado de curiosidades pseudoludoliterariolingüísticas XXX

 

Salteado de curiosidades

pseudoludoliterariolingüísticas

XXX

 

§ El escritor B. Traven, autor de libros como El tesoro de Sierra Madre o El puente en la selva, continúa siendo, auin después de su muerte, un completo misterio. No se sabe dónde nació ni él quiso aclararlo nunca. Para algunos, el novelista que decía llamarse B. Traven era norteamericano, nacido en Chicago. Para otros se trataba de Otto Feige, escritor alemán que habría tenido proble­mas con la justicia a causa de sus ideas anarquistas. Pero también se decía que en realidad era Maurice Rethenau, hijo del fundador de la multinacional AEG. Exaltados hubo que lo hacían hijo del káiser Guillermo II.

martes, 13 de septiembre de 2022

Salteado de curiosidades pseudoludoliterariolingüísticas XXIX

 

Salteado de curiosidades

pseudoludoliterariolingüísticas

XXIX

 

¨ Despedida memorable

Para despedidas memorables del ejercicio de la literatura, pocas tan bella e entrañable como la del propio Cervantes. Así decía el 19 de abril de 1616 en la dedicatoria del Persiles, la última página que escribió en su vida: «Ayer me dieron la ex­tremaunción y hoy escribo esto. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir».

sábado, 6 de agosto de 2022

Salteado de curiosidades pseudoludoliterariolingüísticas XXXVIII

 

Salteado de curiosidades

    pseudoludoliterariolingüísticas

XXXVIII

 

¨ La Academia de los Nocturnos

La academia de los nocturnos era una  agrupación de poetas que se formó en Valencia en 1591, siendo su presidente don Bernardo Catalán de Valeriola, en cuya casa se cele­braban las sesiones, que duraron hasta 1594. En ella, los académicos leían sus ver­sos, generalmente compuestos sobre temas previamente señalados en alguna de las se­siones anteriores, siendo la mayoría de ellos de carácter satírico, amoroso y festivo. 

lunes, 20 de junio de 2022

Salteado de curiosidades pseudoludoliterariolingüísticas XXVII

 


Salteado de curiosidades

pseudoludoliterariolingüísticas

XXVII

 

¨  Teorías de la escritura

Para Valle-Inclán hay tres maneras de escribir: de rodillas, de pie y en el aire. De rodillas escribió Homero, que se redujo a adorar a sus héroes, a glosar sus hechos con una admiración suprema. De pie es­cribió Shakespeare, que ponía a los hombres y sus problemas delante de él y los discutía y los resolvía como mejor le pare­cía. En el aire escribió Cervantes, que idealizaba en el aire y el viento a sus personajes, dejándoles colgados de lo aéreo.