domingo, 8 de noviembre de 2026

 

El poder de los estereotipos. Hoy sería impensable presentar a Jesús de Nazaret como un hombre lampiño de 1,60 de altura. La iconografía impone unos rasgos que hoy sería dificilísimo de cambiar. O un Jesús con rasgos semitas, que es lo que era, que se pareciera, por ejemplo, a esos árabes que pululan por los barrios pobres de nuestras ciudades. Impensable. ¡Pero si he visto dibujos y pinturas de un Jesús con ojos azules! Ningún católico sabría sustraerse a esa figura icónica, arquetípica, pese a ser cierto que, de haber existido, su figura distaría mucho de esos retratos que muestran su sagrado corazón. Sería como la gente de su época. Podría tener el pelo rizado y la nariz de Shylock. Ser bajito, ir arrastrando la túnica, tener callos en los pies, limpiarse los mocos con la manga de una túnica no muy limpia. Pero nuestros católicos, o los cristianos en general, no admitirían un Salvador que no se ajustase a ese tipo de melena y barba, guapo, elocuente, supuestamente de 1,80 de estatura. Eligen la improbabilidad. Qué no les toquen su mito. Matarían por sustentar esa figura estereotipada. ¡Estúpidos! Pues lo tiene claro si aparece un Mesías y no aparenta la imagen que se han forjado de él. Lo lapidarían, lo detendrían por delincuente y loco. En fin…

domingo, 22 de febrero de 2026

 

Insiste, que algo vale...

Una persona envió un relato al Reader’s Digest titulado “Cómo hice el amor con un oso”. Fue rechazado. Lo modificó ligeramente y lo envió con el título: “Cómo hice el amor con un oso en un pulmón de hierro”. De nuevo el Reader’s Digest lo rechazó. Una nueva revisión y un nuevo título: “Cómo hice el amor con un oso en un pulmón de hierro para el FBI” y volvió a enviar el manuscrito. Un nuevo rechazo. Esta vez no se entretuvo en modificarlo, simplemente cambió el título: “Cómo hice el amor con un oso en un pulmón de hierro para el FBI y encontré a Dios”. Esta vez fue aceptado.

 

Acusado de obtener orgasmos de forma fraudulenta

Un ciudadano es acusado por sus vecinos de obtener orgasmos de forma fraudulenta. El susodicho, según aducen los vecinos denunciantes, aplicaba el oído a las paredes cuando estos fornicaban, lo que aprovechaba para sus propios orgasmos. El tipo se ahorraba los videos porno y las revistas, aprovechándose del trabajo ajeno.

miércoles, 7 de febrero de 2024

Artistas extravagrandes XIII

 

Artistas extravagrandes XIII

 

Don Damián de Villoslada, arquitecto del siglo XVI tuvo la idea, que no prosperó, de erigir catedrales individuales para la meditación, capillas de torre muy alta y con espacio solamente para que una persona se sumiera en la indescifrable paz del rezo sucesivo. Infiel al arbotante y a la jamba convexa, don Damián de Villoslada sostenía que los grandes espacios de oración, pese a los halos pleocroicos que desprenden los vitrales, distraen del objeto de contrición que deben tener los recintos de oración. La noticia la he recogido de Ramón Gómez de la Serna, quien fuera admirador de las metrópolis con fulgentes chapiteles y pináculos ornados.

viernes, 5 de enero de 2024

Artistas extravagrandes XII

 

Artistas extravagrandes XII

 

 Lenny Bruce, comediante que en sus funciones derramaba, por encima de arte o regla, sarcasmo y burla inmensos, saltó una vez por la ventana del segundo piso de su apartamento voceando que era “Superjudío”. También le dio un tiempo por disfrazarse de cura y, haciéndose pasar por el nuevo párroco del barrio, visitaba amas de casa dando consejos piadosos, bebiendo té y recibiendo donativos. Se dio a la droga con toda la furia de su inconformismo y murió a manos de ella. Muy recomendable su libro How to Talk Dirty and Influence People (Como decir palabrotas e influir en la gente).

miércoles, 13 de diciembre de 2023

Artistas extravagrandes XI

 

Artistas extravagrandes XI

 

 Erik Satie, el acreditado músico francés que pareciera vagar por el arte buscando nada, era conocido por sus excentricidades. En 1914 el editor Lucien Vogel trató de contratar a Stravinsky para que escribiese la música que acompañaría algunos dibujos de Charles Martin denominados Sports et Divertissements. Stravinsky rehusó porque los honorarios eran demasiado pequeños. Entonces Vogel contactó con Erik Satie, músico que entonces se encontraba en la indigencia, quien, desoyendo los reclamos de la razón, rehusó la oferta porque los honorarios eran demasiado altos. Éste mismo Satie, en un libro denominado El cuaderno de un mamífero (A Mammal's Notebook), explica sus hábitos de trabajo, de los que mostramos un extracto: “Levantarse a la 7:18 a.m; permanecer inspirado de 10:23 a 11:47 a.m.; sentarse a almorzar a las 12:11 p.m. y levantarse de la mesa a las 12:14 p.m.” Satie, de fácil abismarse en metafísicas, instauró una religión denominada "La Iglesia del Arte Metropolitano de Jesucristo Director". Su herejía, hecha de hilachas áureas, le obligó a cambiar de nombre a su apartamento, que pasó a llamarse "Nuestro Abadengo".