martes, 30 de mayo de 2023

Artistas extravagrandes VI

 

Artistas extravagrandes VI

 

El 12 de agosto de 1961, Piero Manzoni, artista italiano pasado de realidad, con ocasión de una exposición en la galería Pescetto, presentó unas cajitas que tituló “Mierda de artista” (Merda d’Artista). Las cajitas (noventa en total, rigurosamente numeradas), de unos 30 gramos, contenía enlatada su propia mierda y las vendía por su peso a precio de oro, según la cotización del día. Hoy esas cajitas “de mierda” se han revalorizado más que el precioso metal al que estuvo ligado su precio inicial. Otra de las “genialidades” de este extravagante artista consistía en hinchar globos con su aliento y el resultado era una obra de arte titulada: “Aliento de artista”.

Toda una estética de la dislocación que no carece de l’ostinato rigore que predicara Leonardo.

jueves, 4 de mayo de 2023

Artistas extravagrandes V

 

Artistas extravagrandes V

Andy Warhol tenía un método peculiar para mantenerse a dieta. Cuando iba a un restaurante pedía todo lo que no le gustaba, por lo que se dedicaba a hurgar en la comida mientras los otros comían. Pero al terminar le pedía al camarero que se lo preparaba como comida para llevar, comida que al salir del restaurante dejaba tirada en una esquina porque, según él, en Nuevo York mucha gente pasaba hambre.

Warhol, al hablar de su vida, solía dar información distinta a los distintos medios a los que se la daba. Preguntado por esa rareza, contestaba que así sabía de qué medio procedía la información que tenían sus conocidos. Ello le informaba de qué leían los que se encontraban con él.

              Hasta que le dispararon, Warhol tenía la impresión de que siempre estaba viendo la televisión en ver de vivir una vida real.

  Creía que el sólo hecho de vivir era suficiente trabajo. Nacer era para él como haber sido secuestrado y luego vendido como esclavo, pues nunca se deja de trabajar, incluso cuando se duerme.

También consideraba trabajo el tener sexo, es decir, el estar revestido con una conciencia sexual. Lo que no sabía muy bien era si resultaba más trabajo para un hombre ser un hombre, para un hombre ser una mujer, para una mujer ser una mujer o para una mujer ser un hombre. No lo sabía, pero por lo que observaba decía que los que se consideraban más trabajadores eran los hombres que intentaban ser mujer, porque trabajaban el doble al no saber a qué carta quedarse: afeitarse o no afeitarse, flirtear o no flirtear, comprarse un tipo de ropa u otro, etc.

              Warhol aseguraba que su tarea favorita era comprarse ropa interior. Aseguraba que si veías a una persona comprar su ropa interior, la comprenderías mejor. Decía que prefería ver a un famoso comprar su ropa interior que leer un libro que hubiera escrito. No entendía a esas personas que enviaban a otro a comprar su ropa interior. Podía entender no llevar ropa interior, pero ¿no comprarla? Para Warhol nada se podía comparar a comprar ropa interior.